miércoles, 26 de agosto de 2009

non, s'il vous plait, non arreté la musique

mon amour, edith piaf, tu es toute la musique. qué ganas de hacer multivibrante mi /r/ si es que en algún universo puede ser un homenaje a tu belleza.


me encanta compartir las risas contigo, aunque todavía vibren de miedo cuando te las dedico.




la imagen fue tomada del blog tolerantia.

jueves, 20 de agosto de 2009

las lágrimas

vaya tema. hay lágrimas de todo tipo, catalogarlas podría parecer lugar común, sin embargo, hay tanto que no sé sobre ellas: nunca he sabido, por ejemplo, porqué rompen la voz de las personas, ni sé porque su sabor es distinto si brotan por amargura o por alegría; porqué son más o menos saladas si son de tristeza o de enojo.

pienso en las lágrimas de rabia, esas que casi queman la cara mientras pasan. también están, ¿cómo no?, las lágrimas de película: aquellas que trasladan entre sus gotitas las tristezas de la vida cotidiana, esas que se escapan mientras la música y la belleza de una escena nos conmueven. pienso también en las lágrimas de los libros, que siempre son menos copiosas pero quizás más sinceras.


hoy platicaba con mi novio sobre las no-lágrimas de los hombres mexicanos. ¿de dónde viene esa idea de que los hombres no lloran, si nuestro pasado, el literario al menos, está lleno de héroes que lloran, como el Cid; que lloran a moco tendido, como Amadís de Gaula y de aquellos que lloran sin quitar la cara de guapo como Pedro Infante. nuestros grandes héroes se la pasan echando mano del kleenex con tal naturalidad que resulta incompresible entender el origen de la queja de los padres que condenan la legitimidad de unos lagrimones que no tienen otra función que empañar la vista para dejar de ver el feo raspón que nos acabamos de hacer.


qué bueno que no soy hombre pues, para mí, llorar es una necesidad y una costumbre. lloro de enojo y de acumulación de stress, lloro de acordarme, lloro cuando me asusto y hasta a veces lloro de amor; pero, a veces, cuando es más necesario me las quedo. me las trago, las escondo y luego ya ni las se llorar. te dedico esta entrada por todas las lágrimas que no quise llorar por tí, pensando en que era más valiente aguantarlas dentro de la cara. y también por todas, todísimas las que dejé por ahí: escondidas entre la ropa, entre las sábanas, entre los libros, entre las clases, entre el pasto. son tuyas y mías. dios quiera que cuando ya no estés, en vez de agolparse en la espalda y en los ojos, se evaporen formando una nube. y quiera, quien sea que quiere las cosas que yo quiero, que desde esa nube me cuides.

lunes, 17 de agosto de 2009

sobretodo,sobretodo el sistema decimal

no te permitiré eclipsar mi felicidad.


viernes, 14 de agosto de 2009

la que es pendeja es pendeja

concentrarme en lo que me toca hacer. ser una guerrera impecable. ser transparente. todos ellos son pensamientos que se suceden en mi cerebro y me atrapan entre sus letras y me comen las ideas. estoy contenta y quiero extender esa felicidad como si fuera una masa para hacer pay. quiero un rodillo gigante que me permita cubrir todo con mi mezcla de contento y risas. tiene sus agujeros, para qué negarlo; sin embargo creo que poco a poco puedo subsanar las faltas si cumplo con los nada fáciles preceptos que adornan la primera línea de este post.

lunes, 10 de agosto de 2009

no sólo estelas, sino palabras en la mar.

no tienes público. aquí sólo estamos tú y yo dejando constancia de que existimos: para que cuando tú seas la voz de antes, la de los pensamentos jóvenes, antiguos, yo, que estaré lejos, pueda aprender, reprobarte o quererte, voz de mis veintidos años que expresa sus temores y alegrías.

distinto el caso de quien engalana este espacio. él si que puede pretender algo más que decir la puritita verdad. sus cantares no tienen obstáculo ni se les exige transparencia.



la imagen fue tomada del blog el espacio de los músicos.